Una ventaja de romper con el tradicional
aislamiento del docente en su práctica laboral sería la participación de todos los
agentes en el proceso educativo de los alumnos. Con el trabajo cooperativo se consigue
que los distintos profesionales y los propios alumnos colaboren en el aprendizaje
y aporten diferentes puntos de vista y conocimientos.
Es importante que exista un
feedback, una comunicación bidireccional entre los diferentes agentes del ámbito
educativo para poder satisfacer todas las necesidades del niño, las necesidades
de las familias e incluso satisfacer las necesidades de los propios compañeros de
trabajo y del centro.
También tenemos que ser conscientes que una sola persona no
se puede ocupar del total aprendizaje de un alumno, es una gran
responsabilidad que requiere la ayuda de profesionales y expertos. No poseemos todos
los conocimientos necesarios para enseñar por eso, es bueno pedir ayuda, es bueno
sentirnos apoyados y supervisados porque, de esta forma, trabajamos con más
seguridad y confianza. Cuando existe un aprendizaje cooperativo nuestra intervención
educativa es correcta y beneficiosa para todos. Hay que saber escuchar los consejos
que nos pueden brindar y aceptar que un alumno necesita la colaboración de todos
los agentes para que tenga un aprendizaje que satisfaga todas sus necesidades en
todos los niveles.
Como dice A. Hargreaves “El aislamiento es el destino de quien
carece de confianza en sí mismo”